El carpaccio es un típico plato italiano que incluye un ingrediente bastante inusual: carne. Te estarás preguntando por qué inusual, pues porque… ¡se usa cruda!

Esta comida consiste en finas láminas de carne o pescado crudo, con aceite de oliva, unas gotas de jugo de limón y virutas de queso parmesano. En general se utiliza carne de ternera, pero con los años han surgido millones de variantes de la receta.

Las láminas de carne tienen que ser súper finas. Para lograrlo, el secreto está en la congelación previa de las carnes y aprovechar el momento de descongelación para cortarlas bien finas, como una hoja de papel.

Las láminas se suelen presentar formando un abanico en el plato y por encima se le coloca el aceite de oliva, el limón y el queso. Otros ingredientes que se pueden usar para condimentar son vinagre, mostaza, ajo, cebollín, sal y pimienta.

Lo más importante es conseguir ingredientes de excelentísima calidad, pues se utilizan todos los ingredientes en crudo.