La actriz estadounidense confesó ser fanática de los chizitos, esos pequeños snaks amarillos de dudosa composición. “Muchos se prohíben comerlos porque dicen que son malos para la salud, pero a mi me encantan”, confesó Christina recientemente ante la prensa.

Pero eso no es todo. Al parecer, ella también muere por las hamburguesas de una reconocida casa de comidas rápidas. “Adoro las hamburguesas de McDonald’s. Son mi debilidad. Un vez comí tres veces en McDonald’s en tan solo un día”, declaró.