Nadie nos enseña a ser padres, sería útil que los chicos trajeran un pequeño instructivo de cómo ser padres así sabemos qué camino tomar. Pero como eso no sucede, debemos aprender a ser padres sobre la marcha.

Cuando un niño llega a casa, lo primero que hacemos es leer todas las teorías posibles sobre la mejor crianza, nos esmeramos en ser lo mejor que nuestros hijos pudieran tener.

La clave más importante de la crianza de nuestros hijos es su educación, es la forma de aprendizaje que queremos que guíe la vida de los pequeños.

¿Cuál es la forma de aprendizaje correcta?

Debemos inculcarles una cultura de constante aprendizaje y constantes desafíos, para que nuestros chicos estén buscando siempre nuevas experiencias.

La línea entre el aprendizaje constante y el aprendizaje estático es muy pequeña, de hecho pueden llegar a confundirse. Debes saber que la mentalidad de aprendizaje constante causa en tus hijos una pasión por aprender que es poco probable que cultiven con un mentalidad fija.

Para entenderlo mejor tenemos un ejemplo:

Mentalidad estática: “¡Has terminado el rompecabezas tan rápido! Eres muy bueno para esto, bien hecho”.
Constante aprendizaje: “¡Bien hecho! ¿Qué hay de intentar un rompecabezas más desafiante? ¡Creo que lo puedes hacer!”

¿Por qué es importante cómo piensan nuestros hijos?

Se considera que una mentalidad en constante crecimiento estimula la confianza y ayuda a perpetuar el éxito. El niño que es criado en esta clave, sentirá una menor presión en su fracaso porque entenderá que no hacer una tarea es parte del desafío y no el final de este.

Lo fundamental es que comprendan que no es todo o nada, la vida siempre tiene varias oportunidades guardadas para nosotros.

En otras palabras, este tipo de mentalidad fomenta la confianza y el autoestima. Debes saber que nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para comenzar con esta filosofía de vida. Obviamente el mejor momento es cuando tu niño aún es pequeño, ya que será más fácil naturalizar ese pensamiento que en cualquier otro momento de su vida.

Aunque parezca obvio, nuestros hijos necesitan saber lo importantes y únicos que son en el mundo, a su vez necesitan que los incentives a ser mejores día a día. Para que en un futuro sus metas no tengan límites.