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Te proponemos una serie de rutinas para mimar a tus pies y tenerlos siempre prolijos. ¡No te lo pierdas!

Pedicuría

Importantísimo para recuperar el brillo y la textura de la piel. La llamada “pedicuría americana” te trata cutículas y uñas con torno y te hidrata con aceite de almendras y vitaminas. Así, se despega la cutícula sin que te dañen la uña, lo que le da un acabado perfecto sin riesgo. Después, se hace una exfoliación con bisturí en todo lo que es durezas y se termina con torno. Por último, y como un mimo extra, se encrema y esmalta. Para aportar hidratación profunda, antes de esmaltar, se puede agregar un baño de parafina para que los pies queden suaves y súper tersos.

Uñas

Antes de hacerte las uñas hay una nueva alternativa: la keratina para pies. Envuelven el pie en una bolsa desechable que contiene keratina y calcio. Esto ayuda a suavizar la piel de los pies.

Zapatos

El secreto de un buen calzado está en la fórmula: buena horma + buen diseño = buen zapato. Dependiendo del tipo de pie, cambia la morfología que mejor te va a sentar. Si son anchos, evita los modelos puntiagudos. Si son gorditos, usa hormas de ancho empeine para facilitar el calce. Si el empeine es alto, lo tuyo son las slippers, y si son delgados y largos, opta por los acordonados.

Yoga de pie

Footfitness es el nombre de una nueva disciplina que ayuda a estimular los pies y ejercitar los músculos de la zona. Puedes ver videítos online para copiar ejercicios o arrancar probando ciertas posturas del hatha yoga. Date un suave masaje con un aceite tibio relajante (de lavanda es una buena opción) sobre los pies y piernas. Después, acuéstate sobre una colchoneta, pon la cola cerca de la pared y las piernas apoyadas, hacia arriba. Luego, lleva tus manos hacia el abdomen y haz algunas respiraciones libres visualizando que las piernas y los pies se relajan. Súmale al momento la música que más te relaje.

Reflexología

Una terapia exclusiva para los pies. En esta disciplina cada parte del pie representa una parte del cuerpo y a través de sus canales y meridianos, presionando los puntos reflejos, se llega a cada una de las partes y órganos del cuerpo. Sus mayores beneficios son la relajación general y armonización logrando que toda la energía que tenemos, llamada ki, circule libremente por el cuerpo. Es un tratamiento ideal para mejorar la circulación, combatir ansiedad y estrés, eliminar toxinas y lograr una correcta oxigenación.

Fish spa

Mete tus pies en una pecera durante treinta minutos mientras el pez garra rufa te realiza un peeling que te va a dejar los pies DI-VI-NOS. La idea es así: llegas y te realizan un lavado de pies con jabón antibacterial, no puedes ir con las uñas pintadas. La sesión es un placer y sientes como unas cosquillitas que te van a hacer reír (¡reírse nunca viene mal!); es totalmente inofensivo porque estos peces no tienen dientes. Además, al succionar suavemente las células muertas de la capa exterior de la piel, estimulan puntos de acupuntura y generan una enzima que tiene un efecto regenerador de la piel.

Cuidados caseros

Los talones agrietados son un signo de falta de atención al pie por sobreexposición o por falta de humectación. Para evitarlos, está bueno exfoliar estas zonas pasando una piedra pómez o esponja vegetal con movimientos circulares y suaves. Después, secar bien la piel y colocar una crema humectante dos veces por día. Otra opción es que simplemente pases un cepillo suave en un agua jabonosa y uses cremas exfoliantes ¿Otra alternativa? Coloca aceite de almendras por la noche, que combate la sequedad gracias a su hidratación profunda. ¡Ojo! Las cremas siempre se deben aplicar desde la punta de los dedos hasta la antepierna para favorecer la circulación.

¡Prueba éstas alternativas para cuidar tus pies y cuéntanos cómo te ha ido!