Una tendencia arriesgada que se impone tanto en la moda como en el maquillaje. Tonos shocking y contrastes la convierten en una opción solo para osadas. ¿Tú te animas?

Despuntó en las pasarelas y, de a poco, se impuso en la calle. Con un dejo muy ochentoso y nocturno, puede adaptarse al día a día (o noche a noche) sin necesidad de que sea tan teatral. Aquí van algunos tips para que lo adecues a tu personalidad y te animes a llevarlo.

Una buena manera de empezar a experimentar con esta tendencia es hacer un smoky eyes en un color vibrante, pero con un delineado oscuro para cortar con tanto estridente. Ten en cuenta que en general, el color block es una opción un tanto extrema, apta solo para las más osadas, aunque se puede adaptar para una salida nocturna subiendo o bajando la intensidad de las sombras.

Si piensas usar más de un color, el secreto es utilizar colores contrastantes, como los tonos primarios y sus mezclas. Algunas combinaciones posibles pueden ser azul y verde, rojo y rosa o verde pasto y lavanda. Ahora bien, si no te animas a tanto, puedes elegir el mismo color pero en diferentes tonos y realizar un degradé de colores: el tono más claro en la zona cercana a la ceja, para después llegar al más oscuro en la zona de las pestañas.

En esta tendencia, el color llega hasta las cejas y al lagrimal. Casi no deja espacio del ojo sin sombra. Esto es lo que marca la diferencia con el smokey. Para completar el look color block, sí o sí hay que usar un labial en un tono también estridente.