PAREJAS

La crisis económica que llevamos sufriendo desde hace años ha penetrado en todos los aspectos de la sociedad, incluyendo al del ámbito sentimental. Parejas que no llegan a final de mes, otras desequilibradas económicamente, esa persona que mantiene a un novio desempleado, sueños que ahora nos parecen algo más inalcanzables y demás situaciones que surgen cuando la crisis económica afecta a las parejas.

La mala hierba

Puede que tu chico se haya quedado sin trabajo y debas mantenerlo. Lo harás, con mucho gusto, pero si el interés de tu pareja por buscar trabajo es nula, llegarán los reproches y las peleas, pues también explotará ese cierto recelo acumulado tras muchos meses manteniendo a alguien y privándote de tus propias necesidades. En otras, una de las más típicas, la pareja comienza a pagar una hipoteca que no pueden permitirse al tercer año o, en el más delicado de los casos, ambas personas se quedan sin empleo, teniendo que recurrir a los padres, la distancia y la desesperación.

Sea cual sea tu situación, esta comienza por el dinero y afecta, como una mala hierba, al resto de la relación de forma progresiva. Lo que deseamos decir nos lo callamos para explotar a los meses, el estado de depresión frena en seco las relaciones sexuales, las disputas por dinero, por las cosas en que gastarlo y un largo etcétera destruyen la relación poco a poco. Sin embargo, lo peor es llegar a ese punto en el que hemos perdido el respeto y la comunicación, las últimas luces de una relación que aún puede salvarse.

Una base para recomenzar de nuevo

La comunicación puede ser nuestra mejor aliada a la hora de sopesar muchas circunstancias. Mediante una conversación pueden establecerse ciertas pautas, corregir a tiempo algunos desvíos, fijar objetivos y plantear alternativas. Mediante el respeto, podemos asegurarnos de que todo cuanto propongamos no dañe ni suponga hundir lentamente a la otra persona. Que haya consenso, sin discrepancias, con algo de sacrificio.

Las soluciones pueden pasar por viajar juntos al extranjero, iniciar ese proyecto como emprendedor, colaborar en la búsqueda de trabajo, permitir que ciertos momentos no se vean invadidos por la incertidumbre pero, especialmente, que sigan habiendo sueños y objetivos que alcanzar, por pequeños que sean, aunque estos hagan falta para alcanzar otros, pero siempre con cierto optimismo, con un apoyo mutuo en cada momento y, sobre todo, en los malos.

En muchas ocasiones, la crisis económica puede servir para abrir los ojos, para demostrar cuánto nos importa esa persona o para dar ese cambio a tu vida que nunca antes habrías imaginado: perseguir tu verdadero sueño en vez de un ascenso en un trabajo mediocre, emigrar y conocer otras culturas, saber hasta qué punto amas y te aman. Porque la crisis puede ser una moneda de doble cara a pesar de un lado más negativo que siempre parece opacar al otro.

Malas costumbres

Las consecuencias de la crisis económica en las parejas son muchas, son obvias y, si no las solventamos a tiempo, peligrosas para nuestra relación. Sin embargo, verlo como una oportunidad para cambiar, llenarse de energía y vislumbrar algo de luz al final de esta etapa son primordiales para salir adelante, para que lo hagan los dos. Porque, excepto para la muerte, siempre hay una solución.

¿Tú y tu pareja también estáis sufriendo esta situación? Cuéntanos tu historia.