MAKE UP

La verdad es que muchas de nosotras gastamos cantidades considerables de dinero en productos de belleza y no les sacamos todo el provecho posible. Para ahorrar dinero y usar hasta la última gota de tu cajón de maquillaje, sigue los siguientes consejos.

A limpiar

Vacía tu cajón para acomodar las cosas por montoncitos. Herramientas, cosas que usas seguido y maquillaje que nunca te has puesto. No tires nada, todo lo vamos a tratar de aprovechar. Lo que sí puedes tirar es aquello que esté caduco o huela curioso.

Comienza por limpiar las herramientas de trabajo. Usa un encendedor para, con mucho cuidado, aflojar el maquillaje de los instrumentos metálicos y límpialos con un algodón empapado de alcohol.

Las sombras

Seguramente tienes una cajita de sombras en la que te quedaron unos cuantos tonos que nunca usaste, pero como ya te acabaste el color que te gustaba ahora nada más anda rondando la caja haciendo polvo en el fondo del cajón.

Junta todas esas sombras que no te gustan y considera cómo se verían combinadas con otros colores. Por ejemplo, si tienes un azul demasiado fuerte y un negro que no pinta mucho, usando tu dedo mezcla ambas sombras sobre la piel de tu mano y fíjate en si te gusta el resultado.

Puedes combinar dos o más sombras para hacer una nueva. Rompe las sombras con una aguja para que queden como polvo. Colócalas juntas en un contenedor pequeño y mézclalas. Agrega unas gotas de alcohol hasta que formen una pasta, presiónalas para que queden de la forma que deseas y déjalas secar.

El rímel

Si tienes un rímel que no es muy viejo pero por alguna razón se te secó, o si compraste uno que no te encantó porque te deja muchos grumos trata de limpiar la brocha y untarla con un poquitito de vaselina. Vuelve a meter la brocha al rímel y dale una sacudida, muchas veces eso es todo lo que necesitas. El aceite de almendra también funciona.

El lipstick

Al igual que con la sombra, el secreto para no desperdiciar los tonos que no te gustan de lipstick es combinarlos. Prueba usando un color en el labio superior y otro en el inferior. Agrega un poco de brillo y presiona tus labios para mezclar los colores. Puedes hacer muchas combinaciones diferentes.

Por otro lado, la mejor forma de aprovechar hasta la última gota de tu lipstick favorito es comprando una brocha para labios. Es pequeña y delgada y te deja tomar color del fondo de tu labial.