Las malas actitudes del día a día son consecuencia de acontecimientos o experiencias pasadas. Las causas son en general la baja autoestima, el miedo, el estrés, la ira, el resentimiento y la incapacidad de generar o manejar un cambio.

Las malas actitudes dañan tu vida, la forma en la que te desenvuelves todos los días y la manera con la que te relacionas con los demás. ¿Pero cómo cambiar de actitud? Aquí te mostramos una breve guía de cómo modificar esas actitudes que tanto te perjudican.

Repite afirmaciones positivas

Podrás reprogramar tu subconsciente con pensamientos positivos con solo repetirlos varias veces al día, todos los días. Las afirmaciones son palabras cargadas de potencia, seguridad y fe, y generarán pensamientos positivos capaces de ser llevados a la acción.

Aléjate de la negatividad

Los pensamientos negativos te convierten en una mujer amargada y resentida, y de seguro no querrás serlo. Deja de ser esa mujer con la que nadie quiere estar.

Automotivación

Descubre lo que te motiva, aquello que te incita a tomar medidas para cambiar tu vida. Motivos válidos pueden ser el amor, la ganancia económica, el instinto de conservación, entre otros.

El saludo positivo

¡Cambia el discurso! Cuando alguien te pregunta cómo estás, sólo di “Fantástica” o “Súper bien”. A la gente le gusta estar rodeada de gente con buena vibra y no que siempre tenga cara larga o hable de problemas.

El entusiasmo

Es la herramienta vital para mantener la motivación. Nunca pierdas el entusiasmo por lo que haces o por lo que te gusta.

Dale humor a tus días

El humor es un gran motivador. La vida se lleva mejor con humor, ya que la risa y el positivismo te liberarán del estrés y las actitudes negativas.

Sé divertida

Pero no intentes ser divertida sólo para agradar, sé divertida todo el tiempo, desde adentro, sin depender de la aprobación de las personas.

Ejercicio para mantenerte motivada

No por nada siempre se recomienda hacer ejercicio para mantenerte saludable. Hacer actividad física te pondrá de buen humor y te dará la satisfacción de estar haciendo algo bueno por ti misma.

Sé autovalidante

Valórate a ti misma, cree en ti y en las cosas que haces, no esperes que lo hagan los demás por ti.
¡Comienza hoy mismo con tu cambio de actitud!