Dicen que la responsabilidad se debe empezar a enseñar a los niños cuando tienen tres años y que es desde los tres a los doce años cuando se deben potenciar las conductas y los comportamientos responsables.

Es cierto, pero puedo asegurar que con un niño de dos años también es posible hacerlo, y además, es necesario.

Con dos años ya están listos para aprender buenas conductas

Un niño de dos años ya tiene la capacidad necesaria para poder aprender conductas responsables y es, justamente, en el transcurso de los 12 meses que hay entre los dos y los tres años de edad cuando considero que es imprescindible empezar a hacerlo.

Empecé a no hacerle todo para que se diera cuenta de que él podía conseguir esas pequeñas cosas que con su corta edad parecían tan difíciles. Sin bien es cierto que necesitan nuestra guía, también es verdad que ellos pueden hacer muchas más cosas de las que te imaginas con la motivación necesaria.

Esto le hará comprender que puede hacer cosas por sí mismo, y lo mejor: que puede hacerlas bien. Esto le dará gran satisfacción y potenciará su autoestima, algo fundamental para poder desarrollar un buen concepto de responsabilidad.

El papel de los padres

El papel de los padres en esta etapa es fundamental para que los pequeños tengan la oportunidad de desarrollar sus habilidades. Pero, es necesario que los padres tengan en cuenta algo fundamental: la edad del pequeño.

Si no tienes en consideración su edad y sus capacidades podrías causarle una gran frustración, algo que se quedaría arraigado en su personalidad y podría generarle gran inseguridad para el futuro. Debe darse cuenta de que puede hacer las pequeñas tareas y que los padres se ponen contentos y le elogian por conseguirlo; esto hará que lo repita en más ocasiones.

Cosas que le puedes pedir que haga

Pero claro, ¿qué cosas puedes pedirle a un niño tan pequeño para que pueda potenciar su responsabilidad? Recuerda que es muy importante que le guíes para que aprenda a hacer las cosas, ¡nadie en este mundo nace sabiendo!

Entonces, estas son las actividades que puedes pedirle:

  • Recoger sus juguetes
  • Echar la ropa sucia al cesto de la ropa
  • Tirar los desperdicios a la basura
  • Dar objetos a papá o a mamá
  • Coger su ropa y ponerla en su sitio
  • Empezar a vestirse o desvestirse por sí solo
  • Recordar las rutinas
  • Permitirle ser un niño (esta es la más importante)

Como ves, son pocas las responsabilidades que se le pueden encomendar a un niño tan pequeño, pero es imprescindible para el buen desarrollo que se empiece a trabajar en estas edades tempranas. ¡Te sorprenderás de lo que tu hijo es capaz de hacer!