Los padres deseamos que nuestros hijos estén seguros en todas partes y en todo momento, pero sabemos que lamentablemente no es posible. Sin embargo, podemos enseñarles a reconocer los peligros de la calle y cómo evitarlos. 

¿Todos los desconocidos son malos?

Los niños en edad preescolar no desconfían de las personas, y si un desconocido se le acerca solo le alcanzan unos minutos para ponerse a dialogar con él. No todos los desconocidos que le digan “Hola” serán personas con malas intenciones, pero podría serlo y nuestro hijo caería en su trampa.

Explícale a tu hijo quiénes son las personas desconocidas por qué podría ser peligroso tratar con ellas. Usa ejemplos de situaciones que se le podrían presentar para que tu hijo pueda entender, por ejemplo: “Si estás solo y un desconocido te pide ayuda o pide que vayas a su casa, te ofrece comida o te pide que guardes un secreto, debes alejarte de él tan pronto como puedas”. Esta es una de las formas más eficaces de enseñarle a tu hijo a reconocer situaciones de peligro.

¿Qué hacer si un desconocido lo incomoda?

Enséñale a tu hijo que, en caso de que un desconocido lo haga sentir incómodo, puede acudir a algún adulto que esté cerca para que lo ayude, como un policía o un bombero o una persona que le inspire confianza. Es muy importante que también le enseñes a confiar en su instinto.

Otra cosa que puedes enseñar a tu hijo para cuidarse de los desconocidos, es a decir “NO” con voz clara y firme, y a gritar fuerte si se siente acorralado. Estas son dos cosas que podrían ahuyentar a un posible abusador infantil o ladrón.

La soledad es la piedra angular para los ataques de los desconocidos, así que enséñale a tu hijo a jugar en compañía de otros niños o adultos, de esta manera será menos vulnerable a un ataque de un desconocido.

Prevenir es mejor que lamentar. Darle herramientas a tu hijo y enseñarle a confiar en su instinto le ayudará a mantenerse a salvo.