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Estar a dieta y tener novio parecen dos conceptos que nunca pueden llevarse entre sí… Pareciera que las relaciones están destinadas a hacernos comer en exceso y a nunca levantarnos del sillón una vez que tenemos a alguien al lado.

Pero chicas, no podemos descuidar nuestro cuerpo, no importa cuánto llevemos con nuestro novio. La clave es encontrar el balance entre nuestra relación, nuestros momentos de entretenimiento juntos y nuestros hábitos saludables. Aquí les dejamos 5 tips para poder mantener una dieta cuando tienen novio:

  1. Elige una dieta balanceada

Lo principal para que una dieta te funcione es que sea 100% balanceada. El cuerpo humano necesita comer de todo para funcionar correctamente, y si bien las dietas sin carbohidratos o sin azúcar funcionan a corto plazo, no se van a llevar nada bien con una relación de pareja. En cambio, si estás llevando una dieta balanceada, podrás comer en cualquier restaurante y en cualquier situación sin comprometer tu dieta y sin que limites a tu novio.

  1. Elige tus batallas

Esto será muy fácil cuando establezcas tus prioridades… si en este momento tienes que enfocarte 100% a tu dieta, hazlo. Avísale a tu novio que esto va a pasar y haz de tu alimentación tu prioridad número uno, esto significa que no podrás acompañarlo a cenar el lunes y no estarás disponible para el pastel de cumpleaños del jueves ni querrás ir a la reunión familiar del domingo. Una dieta muy restrictiva limita tu vida social, esto es un hecho, pero si esta va a ser tu prioridad durante un tiempo dedícate a eso y no te agobies. Una vez que des el aviso te vas a ahorrar muchas batallas desgastantes. Y tu pareja lo va a entender…

  1. Aplica la regla de 80/20

La regla del 80/20  plantea que 80% del tiempo cuides lo que comas al máximo, aplicando todos los conocimientos sobre salud que has ido adquiriendo en este tiempo: menos carbohidratos, grasas sanas, proteínas puras, cero azúcar blanca… y el otro 20% te des permiso de comer lo que quieras. Poniéndolo en palabras más sencillas: si en la semana haces 3 comidas fuertes te da un total de 21 comidas, de estas deberías comer lo más sano posible en 17 de ellas, dejándote 4 comidas fuertes libres a la semana. Organiza estas 4 comidas con tu pareja y los compromisos sociales que tienen juntos.

  1. Involúcralo en tus nuevos hábitos

Las parejas ejercen influencia sobre el otro, idealmente de manera positiva. Pero en cuestiones de hábitos saludables esto no siempre sucede, es mucho más fácil imitar los hábitos flojos de nuestra pareja que su hábito de levantarse a correr todos los días. Para que esto no se vuelva un problema entre ustedes trata de jalarlo hacia tus nuevos hábitos: sugiere lugares donde puedan comer alimentos más sanos y puros, asegúrate de tener snacks nutritivos en tu despensa, propón actividades en las que puedas hacer algo de ejercicio, etc. Poco a poco podrán ir cambiando sus planes para adecuarse a tu nuevo estilo de vida que también se va a volver el suyo.

  1. Ten paciencia

Y pídele a tu pareja que también la tenga contigo… Comuníquense todo el tiempo, explícale que vas a estar de mal humor algunos días porque tu cuerpo resentirá la falta de azúcar o la falta de carbohidratos, cuéntale que habrá días en que no querrás levantarte del sillón porque te sentirás sin energía y que todo eso será un proceso hasta que tu cuerpo se acostumbre a su nueva alimentación.

Él lo va a entender… de manera racional, pero en la práctica les costará trabajo adaptarse. Ten paciencia. Entiende que él querrá seguir haciendo lo que siempre han hecho, que él seguirá teniendo los mismos antojos que siempre ha tenido, que querrá ir a cenar tacos el lunes y que él no está obligado a cambiar su alimentación porque tú la cambies.

Sí se puede… todo se puede chicas… la clave es querer hacerlo de verdad.