BELLEZA

¿No te encantan los botecitos con esponjitas en los que metes el dedo y mágicamente se quita tu esmalte? Puedes preparar uno en casa de forma sencilla y barata.

Todo lo que necesitas es un frasco pequeño con tapa (de preferencia de vidrio), una esponja para la cocina y quitaesmalte.

Retira de la esponja la fibra rugosa para que te quede sólo la esponjita suave. Recorta un circulito del diámetro del frasco para cubrir la parte inferior, después corta en cuadritos lo que queda de la esponja.

Coloca algo cilíndrico en el centro del frasco para que puedas acomodar la esponja alrededor, dejando un espacio libre para que entre tu dedo. Puedes usar un tubo de labial o una pluma gruesa.

Una vez que acomodes todo el algodón retira lo que pusiste en el centro (la esponja se mueve, no te preocupes, el hueco ya está ahí) y moja las esponjas con quitaesmalte. ¡Y ya está listo para usar!