FAMILIA

A cada mamá le gusta criar sus hijos como mejor le parece. Pero aunque suene bien lógico, no siempre es tan fácil. Por ejemplo, ¿hay algo peor que una suegra y abuela molesta? Sí: Una nuera y madre muy sensible. Aquí analizamos algunas situaciones familiares que, con un poco de paciencia y muchas ganas de cambiar, podrían evitarse por el bien de los niños.

1. La antipatía de la suegra / abuela

Muchas veces la abuela no disimula su antipatía por su nuera. ¿A qué podría deberse ese sentimiento, esa actitud? Muchas suegras y abuelas piensan que nadie será lo bastante buena madre como para criar a sus nietos perfectamente. Piensan que alguien más joven y con menos experiencia quizá no pueda ser una buena esposa ni una buena madre.

Sugerencia: Intenta comprender este sentimiento de su parte y demuéstrale que no tiene nada de que preocuparse. Quizá, si la incluyes en algunas de las actividades que tus hijos realizan contigo te vea en acción como madre y deje de preocuparse por tu supuesto “mal desempeño”.

2. Tu esposo vive consultando a su madre

Muchas veces no se debe a la desconfianza hacia su propia esposa, sino a que en su familia todos son muy unidos y se consultan todo. Entonces a tu suegra opinar le resultará normal y le costará comprender las razones de tu enojo.

Sugerencia: Analiza si la relación de apego que tu esposo tiene con sus padres es demasiado marcada o si simplemente es distinta de la que tú tienes con los tuyos. ¿Podría ser que tuvieras cierta cuota de celos? Sé sincera al responder estas preguntas e intenta comprender la perspectiva de los demás. Recuerda que los niños necesitan a sus abuelos y que suelen obtener de ellos muchas lecciones importantes y duraderas.

3. Un frente común con tu pareja

Más allá de que los conflictos con tus suegros se deban a tu sensibilidad o a su extrema ansiedad porque todo salga bien (o a ambas cosas), tú y el padre de los niños deben mostrar tanto a éstos como a sus abuelos que ustedes dos están de acuerdo en todo. Para eso necesitan diálogo. Busquen un momento apropiado cuando se hallen solos, y no demasiado cansados ni tensos, y conversen sobre estos asuntos. Que cada uno escriba en una hoja de papel cómo ve la relación de los niños con sus abuelos y con ustedes y cómo podría mejorarse. Una vez que decidan algunos puntos para mejorar esa relación podrán compartirlos con los abuelos y, si tienen edad suficiente, incluso con los niños. Todos aprenderán cómo llevarse bien con los suegros / abuelos.

¡Nunca menosprecies la importancia de los abuelos para tus hijos!