El hogar atrapa nuestros estados de ánimo y viceversa. Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia que adquieren los colores y cómo pueden influenciar para hacernos sentir mejor. Así que antes de empezar a decorar cada habitación de tu casa piensa cómo te quieres sentir allí.

El azul nos genera la sensación de estar al aire libre. Muchos estudios sostienen que esto se debe porque es el color del cielo y el mar. Aunque los días sean nublados la paleta azulada nos hará sentir frescura y vitalidad.

El verde representa lo novedoso, la alegría y el renacimiento. La asociación con la naturaleza es inmediata y por ello, nos remonta al crecimiento, a nacer.

El rojo es la fortaleza de sensaciones. Es la pasión e inspira nuestros sentimientos más profundos. Sin duda este color nos da fortaleza.

Por último, el naranja se relaciona con la energía suave que se encuentra en los últimos rayos del atardecer. Además, tiene un lado primitivo que nos conecta con nuestro origen. Es el color ideal para sentirse en calma.

Utiliza esta guía para combinar tus colores favoritos y sentirte a gusto en cada espacio de tu casa.