Cuando escuchas hablar de cómo mantener la llama del amor viva, lo primero que te viene a la cabeza es la de una relación de pareja. Sin embargo, también existen otros tipos de relaciones que no podemos dejarlas morir: padres, hermanos, amigos…

A veces el trabajo y tu vida como mamá – esposa te alejan un poco de las personas que te aman. Para evitar que eso suceda y que la llama del amor siempre esté encendida, sigue estos consejos.

  1. No dejes para mañana

Despiertas, preparas el desayuno, vistes a los niños y los llevas a la escuela antes de irte para la oficina. Cuando te percatas, ya el sol se ocultó y necesitas llegar a casa. Tus tareas son múltiples, pero también para ti es primordial que los que te amen disfruten de tu presencia. Busca un día a la semana a alguna persona de confianza que cuide a tus hijos y vete a tomar café con tus amigas o con tu mamá. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

  1. No acumules tus problemas

Si tienes alguna diferencia con tu pareja, familiar o amigo, es conveniente buscar el momento ideal para hablarlo. Cada situación que te molesta se va acumulando y con callar solo lograrás sentirte frustrada. Soluciona los problemas que tengas de manera sana y constructiva.

  1. ¡Sorprende!

A todas las personas les encantan las sorpresas, más si se trata de expresar sentimientos. Si se trata de tu pareja, invítalo a comer una noche especial. Si son tus familiares o amigos, prepara una parrillada un fin de semana y diles que estás súper feliz de tenerlos en tu vida. Un sábado o domingo entre amigos es un día para nunca olvidar.

  1. Acaba con la rutina

Los días, meses y años pasan volando. No necesitas tener mucho dinero para ofrecer un detalle a esa persona que amas y que te ama. ¿Cuándo fue la última vez que llamaste a una amiga muy querida de la infancia? Tú no sabes si esa persona está pasando por un mal momento y necesita escuchar un consejo o voz motivadora. Estos pequeños pero significativos gestos son los que mantienen el amor vivo.

  1. Aceptarlos tal y como son

Todas las personas son diferentes. Seguramente hay ciertas actitudes que cambiarías de las personas más cercanas, pero no se puede. No olvides que ese sentimiento podría ser recíproco, así que es mejor aceptar a tu pareja, amigo, papá o mamá tal como es. Al final, tú los amas por lo que son.