LAMP

Cord Lamp parece una lámpara encantada por un encantador de serpientes, esos que hacen emerger una cobra de un cesto con el sonido de su flauta, solo que en este caso lo que se consigue es una lámpara minimalista que se sostiene en pie aparentemente solo con el cable que la alimenta.

El secreto es que el cable se convierte en rígido en la base, creando una forma que da estabilidad a la estructura para luego erigirse verticalmente y convertir así lo que sería una simple bombilla al final de un cable en una bonita lámpara de pie o de mesa.

Este curioso y elegante diseño es producto de Petrus Palmér y John Löfgren para la firma Design House Stockholm, que describen su creación de la siguiente manera:

Si quieres, puedes dejar que te irrite, romperte el cuello tropezando con ella, o incluso puedes rendirte y esconder el cable tras el zócalo o en una ranura, pero lo más inteligente es unirse al enemigo. Cord Lamp convierte el anodino flexo y la convencional lámpara de pie en algo que llama la atención, así que no merece la pena enfrentarse a ella.

Una auténtica belleza, tanto por su sencillez como por el desafío que supone su equilibrio aparentemente inestable, como si fuera una lámpara encantada.