El secreto es el de siempre, no hay más. Tienes que estar activa antes, durante y después del embarazo, además de comer sano. Es la mejor forma de mantener tu figura. Pero mientras estés embarazada no es conveniente que te exijas en hacer rutinas o entrenamientos que requieran de un esfuerzo intenso.

Abdominales marcados

Como decíamos antes, pretender tener un vientre plano durante el embarazo sería insólito y poco razonable. Si antes de embarazarte tenías abdominales tonificados, entonces puedes estar contenta de que te servirá para no recargar los músculos de tu espalda con el peso de la barriga, gracias a lo que sufrirás de menor dolor lumbar.

Es buena idea dejarte asesorar por especialistas en el tema, pero si no tienes que cuidarte especialmente de nada, entonces puede que las sentadillas básicas y los estiramientos de espalda sean buenos ejercicios para realizar en el primer trimestre de embarazo.

Pasado este periodo no es conveniente realizar cualquier tipo de ejercicios. Lo más recomendable es hacer natación, practicar yoga para embarazadas o tomar clases prenatales en las que los ejercicios que se imparten son específicos y te ayudarán a que tu cuerpo (dentro de lo que cabe) mantenga sus formas.

Dos ejercicios que puedes hacer

Ponte en 4 patas sobre una esterilla o manta con las piernas alienadas a la altura de las manos y hunde tu espalda como si quisieras tocar el suelo con el ombligo. Lleva tu rostro hacia arriba, luego baja tu cabeza y haz una joroba con tu espalda como si quisieras tocar el techo con ella. Repite 15 veces cada uno.

Manteniendo la misma posición levanta tu mano derecha y la pierna izquierda para estirarte. Haz de cuenta que con tu mano derecha quieres empujar una pared y de igual forma quieres hacerlo con tu pierna izquierda. Luego cambia al lado contrario. Hazlo 15 veces con cada uno.

Qué hacer para que la grasa no se acumule en las caderas

Este es un problema clásico en la mayoría de las embarazadas, y lo cierto es que hay poco que se pueda hacer al respecto, ya que se cree que influye mucho el factor genético. Sin embargo, los especialistas recomiendan caminar mucho, además de cuidar la alimentación.

Pero como no hay mucho que se pueda hacer para cambiar esto, lo que se aconseja es que enfoques tu atención a la zona pélvica para fortalecer los músculos que intervendrán a la hora del parto, lo que a su vez también redundará en la prevención de pérdidas de orina en la etapa de la menopausia.