A lo largo de toda nuestra vida amorosa siempre hay momentos de confusión o dudas que toman cuerpo habitualmente entre los 15 y 25 años. Son diez años llenos de aprendizaje en muchísimos terrenos, pero especialmente en el del amor. Es fácil que te enamores por primera vez, que mantengas tu primera relación sexual, que sufras también tu primer desengaño amoroso y que además, tengas tus primeras dudas con respecto a una relación extremadamente sensible para ti. En este punto precisamente nos vamos a detener porque pasa muchas veces y la solución no es sencilla. Hablamos de la posibilidad de que te enamores de tu mejor amigo; ese chico con el que hablas y quedas todos los días, que ríes con él como con nadie, solo él entiende tus locuras y tú, las suyas… y de repente ¡No! ¡Estoy enamorada de él! ¿Qué hacer? ¿Se lo digo? ¿Corto la relación? Vamos paso por paso:

1- Análisis: Cuando hablamos de análisis, nos referimos a analizar la situación detenidamente. Es decir, ¿qué te ha hecho pensar que estás enamorada de él? Detente en él o en los momentos que te hayan hecho pensar en esa posibilidad y analízalos desde la más absoluta calma.

2- Compañía: Sabemos que será un momento complicado para ti y que tu cabeza será un mar de dudas. Por eso mismo, no debes pasar estos momentos sola. Debes hablar con alguien. Pero, ¿con quién hablo si es él mi mejor amigo?, te puedes preguntar. Bueno, estamos seguras de que aparte de él, tendrás a una buena amiga o alguien de tu familia con quien puedas desahogarte y contarle todo. Llegados a este punto, déjate aconsejar.

3- Consecuencias: Si la conclusión a la que has llegado después del análisis profundo es que efectivamente no hay confusión y sí mucho amor con tu mejor amigo, entonces es hora de hablar con él, pero antes deberás analizar las consecuencias. Debes pensar en ellas tanto a nivel positivo como a nivel negativo. Hay que ser realista, quizás tiene por su parte la misma postura y él también está profundamente enamorado de ti, pero también puede ser que no. Tienes 50% de probabilidades de una opción u otra. Mentalízate de que puede pasar de todo.

4- Habla con él: Una vez que estés 100% segura de todos los pasos previos, es hora de hablar con él. Probablemente como te conoce bien, ya te haya notado rara en los últimos días (es imposible que lo hayas podido ocultar), así que este puede ser el punto de partida. Sé sincera, abre tu corazón y díselo. El que no arriesga no gana. Si dice que sí, no podrás ser más feliz y si dice que no, cuanto antes lo sepas, mejor. Es decir, no tienes nada que perder, solo puedes ganar. ¡Adelante!