Eso de andar dependiendo de lo que piensan los demás es, básicamente, lo peor que se te puede ocurrir. Y es que la opinión ajena suele ser arbitraria y fluctuante…

Entonces, ¿qué te parece si asumes tu propia belleza y te decides a recordártela todos los días? Puedes estar segura: este sencillo hábito determinará un gran cambio en tu vida.

Antes de dormir, piensa en todo lo maravilloso que te pasó

Una buena manera de recordarte lo increíble que eres consiste en pensar, antes de dormir, en todo lo bueno que te pasó durante el día y en las cosas que hiciste por los demás. Esto no solo hará que te vayas a la cama con una sonrisa sino que además te permitirá despertar con las energías más renovadas que nunca.

Deja notas de estímulo por toda la casa

¿Qué tal si escribes notas de estímulo y amor para ti misma y las dejas por toda la casa?

Por las noches, prueba dejar una en la mesa del desayuno o pegada en el espejo del baño. Puedes intentar con frases como: “hoy tendré un día estupendo” o “soy la mejor y así me amo”. También puedes optar por frases inspiradoras de escritores que te gusten. ¡No podrás evitar sonreír al verlas y sentirte una diosa!

Deja que tu teléfono te lo diga

Asimismo, puedes usar la tecnología. ¿Cómo? Pues programando en tu calendario pequeños mensajes que luego el teléfono te mostrará a la hora que desees. Puedes hacerlo con mucha anticipación (por ejemplo programar las frases de toda la semana en diferentes horarios). Verás que con tan solo algunos mensajes tendrás la oportunidad de recordarte a ti misma lo fantástica que eres y, ¡será mucho mejor que cualquier otro aliciente!

Prémiate

¿Por qué no? Un premio de vez en cuando no le hace mal a nadie. Todos sentimos orgullo cuando obtenemos una buena calificación o nos felicitan en el trabajo. Entonces, ¿por qué no festejar con algún pequeño autoregalo? No tiene que ser gran cosa, puede ser un chocolate o aquel pañuelo que tanto te había gustado.

Todas las mañanas, tómate tu tiempo

Si te arreglas más, verás que te sentirás mejor. Por lo tanto, te propongo una idea: ¿qué tal si te levantas media hora antes para maquillarte y ponerte bonita? Este es un excelente estímulo para salir a la calle con toda la energía y verte tan increíble como te mereces.