Hay canciones y poemas que hablan sobre eso. Hay foros llenos de comentarios sobre esta experiencia tan particular. Es una contradicción que muchas veces vivimos sin entender: sentir que amamos a una persona, pero la odiamos a la vez.

¿Es posible sentir ambas cosas al mismo tiempo?

Las explicaciones sobre esta experiencia, más común de lo que creemos, son muchas: para algunos el amor viene del corazón y el odio, de la cabeza; por lo que cuando estos dos no se ponen de acuerdo, pasamos de querer a alguien a detestarlo varias veces en el mismo día.

Para otros es simplemente parte de amar a una persona: hay cosas de ellas que nos encantan, nos hacen sentir bien, nos atraen y otras que nos humillan, nos tiran abajo, nos irritan. Y todos tenemos esas cosas. Por ende, parte del amor incluye detestar al otro.

Otra explicación común es que por más miserable que seamos con el otro, el miedo a perderlo o no tenerlo en la vida justifica hacer todo para estar juntos. Es allí cuando el amor se confunde con el miedo y la desesperación ante la posibilidad de que el otro nos deje y el odio se confunde con la frustración de vivir con una pareja en la que el afecto está ausente.

Ninguna de estas explicaciones es científica. Son más bien conclusiones de la gente que intenta explicarse a sí misma cómo es posible sentir emociones tan opuestas por una misma persona en un mismo día o a veces en un mismo momento.

La psicología, por su parte, ha buscado explicar también cómo es posible que esta contradicción sea real y común en varias parejas. Los expertos que analizaron esta situación coinciden en que el amor y el odio tienen similitudes en algunos aspectos, pero sentir amor y odio hacia una misma persona pareciera ser algo psicológicamente incompatible.

Pero el amor puede ser la fuente del odio; es decir, cuando el romance se pone amargo y hay peleas y frustración, comienza a mezclarse una emoción de decepción y negatividad que muchos identifican como odio.

Muchas veces, la comunicación fallida y el orgullo hacen que una pareja que hasta hace días estaba en plena época de enamoramiento, pase a detestarse. Y eso demuestra cómo es posible pasar del amor al odio en tan poco tiempo.

Pero la existencia simultánea de amor y odio es más compleja de explicar, según los psicólogos. Una de las experiencias comunes aquí es decir que odiamos a alguien porque estamos enamoradas, pero se trata de la persona “equivocada”; es decir, que no nos corresponde, o está casado, o no nos trata de la manera en la que queremos. Entonces amamos a la persona, pero odiamos que no sea la relación que tanto deseamos.

Otra explicación es que hay personas que son extremadamente dependientes del otro y aman a la persona pero odian esa relación de dependencia, esa sensación de no tener nunca la certeza de que esta persona no nos dejará.

Para terminar: aparentemente es posible odiar a la persona que amamos, pero no como una contradicción, sino como una consecuencia del amor inicial. Esta ambivalencia no debería durar mucho ni menos aún ser el estado normal de la relación, sino más bien una etapa pasajera. Y luego de esa etapa debería venir una fase de bienestar de pareja o simplemente, la separación.

¿Has sentido esa contradicción de amor y odio hacia una misma persona? ¿Cómo la superaste?