Como madre soltera he vivido ambos panoramas y si bien mis ganas de lograr independencia me han llevado a intentarlo una y otra vez, también es cierto que he tenido que pedir ayuda y es que en el trayecto vas conociendo los obstáculos que conlleva tener hijos puesto que no es lo mismo preocuparse solo por una misma e invertir energía en nuestra persona que cuidar, mantener y disfrutar a más personitas. Pero es posible… mi consejo sería tomar en cuenta los siguientes puntos:

Preparación profesional

Si dejaste pendientes tus estudios o te dedicaste mucho tiempo al hogar, es posible que este no sea el momento de aventarte al ruedo sino ser un poco más inteligente y aprovechar el respaldo de la familia mientras logramos un ascenso académico o lograr una estabilidad laboral.

La edad de los hijos

La primera vez que viví “sola” mi hijo tenía 1 año, a fuerzas tuve que buscar guardería y sus cuidados eran muy delicados, la segunda vez tenía 4 años y si pensaba que sería muy diferente a la primera vez, la verdad es que me equivoqué.  Por más que queramos hacerlo, los hijos son una parte vital al tomar estas decisiones y si bien nunca dejan de necesitarnos, sí llega una edad en que son más independientes y adaptables a los cambios, su cuidado no es tan exigente y entonces sí, pueden acompañarnos en esa aventura que hemos estado planeando.

Mano derecha

Por más multitareas que seamos, la verdad es que siempre necesitaremos quien nos eche una mano, ya sea para movernos diariamente o para alguna emergencia, si estás valorando la situación entonces agrega este punto.

Necesidades básicas

Seguramente tus padres te lo han cuestionado una y mil veces y aunque suene desgastante tienen algo de razón, pero no pienses en nadie más que en ti y tus pequeños; contéstate las preguntas sobre dónde vivirás, a qué distancia, si hay escuelas cerca, qué horarios cubrirás, cómo se moverán, qué hacer en caso de emergencia. En resumen todo lo que se te pueda ocurrir e incluso lo que no.

Cuestión económica