Con todas las demandas de la familia y del trabajo, muchas mamás no ponen su salud en el justo lugar. A pesar de que nunca olvidan agendar los controles de vacunación de sus hijos ni de recordar a sus esposos ir al dentista, muchas veces les falta motivación, tiempo y dinero para ocuparse de ellas mismas. Si este es tu caso, te conviene seguir leyendo y poner en práctica estas sugerencias para solucionarlo.

Detecta la fuente del problema

Lo mejor es tomarte unos momentos y pensar por qué postergaste tus controles de salud o tus citas con el médico o el dentista últimamente: ¿Estás ocupada cuidando de tus padres envejecidos? ¿Tienes muchos hijos y eso te lleva demasiado tiempo? ¿Olvidas tus citas médica u odontológicas? ¿Trabajas demasiadas horas? ¿Te desagrada ir a hacer controlar tu salud? ¿Si apartas tiempo para hacerlo, te sientes culpable luego porque piensas que has descuidado a los demás?

Entérate qué hacer para cuidar mejor de tu salud

En la era de la información inmediata, ¿podrías creer que muchas mujeres no saben qué cosas son sanas para ellas y qué cosas no lo son? Por eso es necesario que te asegures qué debes hacer para comenzar a cuidar tu salud de manera más organizada y sistemática. Estas son mis sugerencias:

  • Establece una rutina diaria de cuidado de la salud: desayunar diariamente, usar las escaleras en lugar del ascensor, comer una manzana en lugar de un alfajor, caminar al menos media hora por día, etc..
  • No trates de hacer todo lo anterior junto y de repente. Da pequeños pasos diarios sin volver atrás.
  • Deja de fumar ya mismo. Si no te es posible, lo mejor es buscar un grupo de ayuda.
  • Escribe las fechas en que debes visitar al médico y al dentista en tu agenda y en tu calendario.
  • Busca la ayuda de una persona de confianza para cumplir con este nuevo plan de vida: tu mamá, tu pareja, una amiga cercana, ¡y hasta tu secretaria en el trabajo para que te recuerde las citas e ir a caminar un rato!

Lejos de ser una pérdida de tiempo, apartar tiempo para tu salud te volverá más productiva por estar más sana y de este modo realmente serás una madre más “presente” en tu rol, tanto emocionalmente y mentalmente como en el sentido físico.