HELADO

El vino es mucho más que una bebida alcohólica que a muchos apasiona y que conquista a los que tienen un paladar de catador. De hecho, el vino lo utilizamos para cocinar, en cócteles, combinado con refrescos para combatir el calor, y porqué no como un delicioso postre. Esa es la nueva tendencia que empieza a extenderse en los Estados Unidos y en algunos países de Europa, con marcas propias y negocios locales que apuestan por ofrecer a los clientes helados de vino como especialidad.

En Estados Unidos, la firma Ice Cream Wines ha sido capaz de crear grandes combinaciones con vinos dulces y muy finos que se unen a sabores más tradicionales del mundo de los helados como pueden ser el chocolate o la vainilla. Así, el que tiene la suerte de poder catarlo encuentra un montón de sensaciones en el gusto porque si bien en un primer momento nos encontramos con el aroma de siempre, una vez lo tenemos en la boca se empieza a notar un exquisito gusto a la bebida elaborada con uvas.

En el caso de Europa, poco a poco los negocios locales apuestan por ampliar el catálogo de helados disponibles en ellos, sobre todo cuando se va acercando el verano. Sin embargo, el claro ganador del continente en este sector es Italia que experimenta con casi todos los gustos para el dulce frío del que dice ser la experta. En este caso, sobre todo en el sur del país, en provincias como Sicilia, aparecen heladerías tradicionales que elaboran sus propios helados en base a conocidos vinos y cuyos sabores no se pueden describir, sino que hay que probarlos.

Particularmente en esa zona italiana hay que destacar a Gelati Di Vini, que pese a ser un local abierto al público pero de dimensiones reducidas, ha sido capaz de destacar combinando en la mitad del negocio una verdadera bodega, y en la otra mitad, una heladería italiana. Eso le ha llevado a ocupar el puesto 38 de las 50 mejores heladerías del país. El precio es de solo 2 euros por cono, y además se puede combinar a gusto con sabores más tradicionales, aunque optar por mezclas con aromas exóticos como la canela es altamente recomendable.

Y si no vives ni en Italia ni en EE.UU y en tu ciudad aún no se han inspirado a lanzar un producto tan innovador en las heladerías, entonces la opción que te queda es precisamente la de probar a hacer tú mismo en casa un helado de vino con algunas de las recetas que hay en la red.