¿Qué no harías por tu hermana? Quienes tengan la dicha de tener una responderán que nada dejarían de hacer por ella y verla feliz. El sentimiento de unión entre las hermanas es quizás el más fuerte de todos. ¿Existe en el mundo algo que te pueda separar? Seguramente no porque no sólo la sangre te une sino muchas otras cosas compartidas. Por ejemplo:

Tus amigos son los de ella y los de ella los tuyos. Si te llevas pocos años de diferencia es posible que tengas amistades en común ¡Y eso el hermoso!

Mi ropa, tu ropa. ¿Cuántas veces has querido comprarte un nuevo vestido pero no lo has hecho porque el dinero no te alcanzó? Y ahí estaba tu hermana para decirte ¿lo compartimos? Claro que sí.

Tu confidente. ¿Quién te conoce más que ella? Sabe darte los mejores consejos y comprenderte cuando te sientes bien o mal. Sin duda, su palabra siempre es la más necesaria.

Reir juntas. Conocerse tanto hace inevitable la complicidad entre ambas, saber que piensa la otra es a veces muy divertido ¿Cuántas veces se han encontrado riendo juntas de cosas que solo ustedes comprenden?

Es tu amiga, tu confidente y tu cómplice. ¿Qué más puedes pedir?