A solo dos kilómetros de una de las entradas del Casco Historio de Siena (Piazza di Roma) se encuentra el hotel Certosa de Maggiano, un paradisíaco monasterio cartujo que data de 1314,  reconvertido en 1975, en un lugar privilegiado para una estancia inolvidable. Tiene solamente nueve habitaciones y ocho suites, con una gran variedad de espacios bien equipados, salas de lectura, música. Además, se encuentra rodeando su imponente casco y un amplio campo con olivos y viñedos.

Pero lo más importante de este lugar (por lo menos para nosotros) es su restaurante: Il Canto. Dirigido por el chef Paolo Lopriore, uno de los más prestigiosos del mundo, la gastronomía de Il Canto es verdaderamente artesanal.

Los platos son exquisitos y fuera de lo común, pues el chef es un audaz explorador de la cocina de vanguardia. La comida va acompañada por un servicio excelente del más alto nivel.

Algunos de los mejores platos que integran el menú degustación son los gnocchi de patatas con aderezos de limón y comino tostado; la ensalada de algas, hierbas y raíces tan solo aderezada con wasabi y jengibre confitado; el carpaccio acompañado de jugo crudo de zanahoria y con toques de lima, limón y comino; los macarrones con pimienta negra y pecorino romano; y el carré y costillas de cerdo con polvo de melocotón, espuma de laurel y confitura de limón. ¡Toda una delicia!