El actor originario de Hong Kong, conocido por sus acrobacias y sus películas de kung-fu, dejó plasmadas sus huellas el jueves pasado en el cemento del Teatro Chino de Hollywood.

De esta manera, Jackie Chan se convirtió en el primer actor chino en dejar su marca junto a los grandes íconos del cine.

En una ceremonia realizada ante el emblemático edificio de Hollywood Boulevar en Los Ángeles (California), y acompañado por Chris Tucker, que compartió cartel con Chan en la saga de Rush Hour, la estrella dejo impresas las huellas de sus manos y pies, e incluso la de su cara, ante los gritos de centenares de fans.

Nacido en Hong Kong en 1954, el actor inició su carrera internacional a comienzo de los años setenta y se hizo conocer con películas como la serie de Rush Hour y Little Big Soldier.

El actor trabajó igualmente como coordinador de acciones de riesgo para la leyenda de las artes marciales, Bruce Lee.

Pero eso no fue todo. El actor contó durante la ceremonia que no solamente es el primer actor chino en ser homenajeado, sino también el primero en dejar sus huellas dos veces en el célebre paseo. “Hace doce años lo hice por primera vez, pero alguien las robó”, declaró.

Jackie Chan ya había recibido en 2002 su estrella de la fama no muy lejos de ahí, en el “Boulevard dela Gloria”.