En la provincia de Jujuy, Argentina, se encuentra la Quebrada de Humahuaca, una cadena de cerros de múltiples colores que atrae a millones de turistas.

Las fortalezas indígenas, cavernas prehistóricas, arquitecturas y huellas revelan una zona testigo de la evolución humana a través de milenios. Y es que estas tierras han sido privilegiadas por los antiguos pobladores y colonizada por el gran impero Inca. De allí quela UNESCOla declare como un “Itinerario Cultural de 10.000 años” y un “sistema patrimonial de características excepcionales”.

La Quebrada de Humahuaca comienza a39 kilómetros de San Salvador de Jujuy, por la ruta 9, y abarca unos170 kilómetros de valles y montañas dispuestas de sur a norte. Las sierras presentan distintas tonalidades de acuerdo con los minerales que las conforman.

Ese paisaje se encuentra entre los 2000 y4000 metrosde altura sobre el nivel del mar, y tiene una franja de13 kilómetrosde ancho regada, en tiempos de deshielo, por el Río Grande.

Los paisajes favoritos son el Cerro de los Siete Colores en Purmamarca,la Paletadel Pintor en Maimara, el Pucara de Tilcara, la iglesia de Uquia, los paisajes y el Yacoraite camino a Huacalera, la ciudad de Humahuaca, Yavi, las Salinas Grandes e Iruya.

La Quebrada de Humahuaca es la combinación perfecta entre paisaje espectacular y riqueza arqueológica. Al llegar uno se siente que ha entrado realmente al continente americano. En los pueblos que forman parte de la quebrada jujeña, la mayoría de los restaurantes y comedores funcionan en las casas y son atendidos por familias enteras, que se afanan en el preparado de locros, humitas, tamales y cabrito asado, entre otras delicias autóctonas.