Así como los adultos tenemos muchas preocupaciones, los niños también las tienen. La diferencia es que ellos no siempre saben cómo expresar lo que les sucede, por eso se estresan. 

A continuación, te contamos cuáles son las preocupaciones que más estrés generan en los niños. Si logras comprender cada una de ellas, tal vez puedas entender porqué razón los niños suelen comportarse de manera particular ante las diferentes etapas que les toca afrontar en su vida.

Sentirse intimidados

Los niños pueden verse intimidados en la escuela, muchas veces son víctimas de insultos, aislamientos de grupos sociales, agresión física o actos indiscretos cuando su maestra no está atenta a esto. Como consecuencia, la autoestima y el estado emocional de los niños pueden verse afectados notoriamente.

Hacer amistades y agradar a sus compañeros de curso

Esto sucede con frecuencia, normalmente los niños se esmeran para forjar amistades con sus compañeros de curso. El problema comienza cuando son rechazados constantemente por sus pares. Durante esta etapa estarán preocupados por tener el visto bueno de sus pares, por lo tanto buscarán cambiar su estilo de ropa, sus intereses y hasta desearán obtener cosas para destacarse como un teléfono u otros dispositivos tecnológicos..

La relación de sus padres 

Los niños también se ven afectados por el estrés de los adultos. Aunque intentemos esforzarnos por evitar esto, resulta algo imposible de lograr. Muchas veces los niños evitan contarnos sus problemas personales porque piensan que así no nos traerán más problemas. Al observar la preocupación de los adultos, los niños resultan expuestos a padecer angustia emocionalarrebatos en la escuela o inclusive dañarse a sí mismos.

Preocupación por sus calificaciones

Todos los niños, inclusive aquellos que tienen las peores calificaciones del curso, se ven afectados por el estrés de obtener mejores calificaciones. Al parecer, esta inquietud se incrementa al momento de decirnos a los padres sus resultados, por la reacción que podamos tener. Por lo tanto, todos, sean perezosos o estudiosos, se preocupan por sacar notas altas.

La preocupación de que algo malo les suceda a ellos o a la familia

Solo necesitamos encender el televisor para poder observar el caos que cuentan en las noticias. Los niños están expuestos a estas noticias diariamente, por lo tanto expresan fuertes temores emocionales o psicológicos y problemas para dormir durante la noche.

Como padres no debemos olvidar que nuestros hijos también tienen preocupaciones y que estas les generan estrés. En vez de minimizar sus problemas, tenemos que enseñarles a resolverlos.