Este invierno llega con grandes cambios en el maquillaje. Pero mantiene la sensualidad en su máxima expresión. Con propuestas que se adaptan a cada estilo y personalidad, los tonos oscuros se suben al podio de la paleta.

Así como en el verano los naranjas iluminaban para opacar al sol, los colores fríos reflejan los días destemplados que se avecinan. Lo más innovador de esta temporada es el Art-liner, pero no como estábamos acostumbradas hasta ahora. Se trata de una estética inspirada en los delineados más extravagantes, propia de los años cincuenta y sesenta, donde cada mujer tendrá la posibilidad de usar su creatividad en su máxima expresión.

Las líneas largas y los dibujos geométricos en el párpado serán una de las grandes tendencias de esta temporada.

Las cejas también serán protagonistas. Este año se usan más anchas, naturales y en un tono acentuado, oscuro. Las más grandes podrán inspirarse en el estilo Brook Shields y, las más jovencitas en Charlotte Casiraghi.

Pero la mirada tendrá un plus de sensualidad a través de los colores metálicos: azules profundos, verde cobalto, rojizos, plata, violetas con reflejos tornasolados son los preferidos de la temporada para nuestros ojos. Tonos que se iluminan con las sombras en perlas que le otorgan un efecto con destellos de luz.

Lo más novedoso es la técnica de aplicación, pues la apuesta es la superposición y el mix de colores diluidos con un producto a base de silicona que hace que las sombras se amalgamen sin engrosarlas, dejando una capa tan delgada que podría confundirse con la piel traslúcida, sin nada de maquillaje.

Estas sombras acentúan y definen la mirada y se pueden encontrar en los tonos grises metálicos y turquesas.

Las sombras en crema a prueba de agua también son geniales. Permiten lucir los párpados naturales durante todo el día, sin que se agriete o desaparezca el color con las horas.

La otra tendencia en este invierno consiste en que el maquillaje de ojos o de la boca combine con el esmalte de las uñas. La boca se teñirá de tonos vino, violetas, rojos y bordó. Para las más arriesgadas: el turquesa también va para los labios.