BROCHAS 2

A diferencia de la mayoría de los productos de maquillaje, las brochas están hechas para durar mucho tiempo. Vale la pena invertir en estas herramientas de calidad y procurar cuidarlas bien para que su vida útil se extienda.

Para ello, debes asegurarte de guardarlas de manera apropiada, limpiarlas y usarlas de forma correcta. En general, siempre nos olvidamos de limpiarlas y es una de las cosas más importantes que debemos hacer, pues si están sucias pueden traer problemas en la piel.

Por eso, hoy te mostramos esta sencilla manera de lavar las brochas en tu casa que solo requiere de dos materiales y cuatro pasos. ¡No te lo pierdas!

Materiales: Brochas de maquillaje, toallas de papel y shampoo para bebé o jabón neutro para manos antibacterial (sin aroma ni color).

Paso a paso

1. En el lavabo de tu baño coloca las cerdas de la brocha bajo el chorro de agua (tibia). Asegúrate de que la brocha y las cerdas apunten hacia abajo en todo momento. No queremos que entre agua en el mango, porque esto provoca que se despeguen las cerdas.

2. Una vez que está mojada coloca un poco de jabón en la mano. Con movimientos circulares mueve la brocha sobre el lugar donde está el jabón y gírala de las puntas al final. Añade agua si es necesario.

3. Enjuaga la brocha con el mango angulado, recuerda que es importante para que no entre el agua en el mango. Sigue con el proceso de lavado y enjuagado hasta que el agua salga transparente. Dale forma a las cerdas con tu mano.

4. Coloca las brochas sobre las toallas de papel. Te recomendamos hacer un pequeño “tope”, enrollando una toalla y luego colocando el mango sobre él. Así la herramienta se mantiene inclinada y evitamos que el agua llegue al mango.

Te sorprenderás de lo suaves que quedan después de lavarse. Además, así prevenimos que las bacterias lleguen a nuestra piel. Si usas mucho tus brochas te recomendamos lavarlas mínimo una vez a la semana. De lo contrario, lávalas dos veces por mes.