leggins

Hace años salieron del gym y se convirtieron en una prenda súper versátil que se mantiene vigente temporada tras temporada. Eso sí, a veces tenemos dudas sobre cómo y cuándo usar las calzas. ¡Sigue estos consejos y anímate!

Texturas, brillos y colores

Las calzas con brillos, engomadas y las de textura más bien gruesa son ideales para destacar las caderas y las piernas. Estas características tienden a agrandar visualmente la parte del cuerpo que cubren, por lo que debemos tener en cuenta si estamos a gusto con llevar todas las miradas a esta zona y si nos sirve según nuestro tipo de cuerpo. Por ejemplo, si somos más anchas en los hombros y de caderas angostas, esta combinación será muy sentadora; mientras que, para el caso contrario, convendrá que las calzas no sean tan llamativas.

Lo ideal es combinarlas con una prenda superior que no tenga brillos ni sea demasiado shocking, para no quitarle protagonismo a las leggings.

Las calzas más recomendables, en cuanto a la versatilidad que nos permiten, son las negras opacas, que podemos adaptar incluso a distintos ámbitos y momentos del día.

¿Lisas o estampadas? 

Con el estampado, tenemos que considerar que llama la atención y tiende a dar protagonismo a esta parte del cuerpo por lo que, nuevamente, hay que tener en cuenta qué tipo de cuerpo tenemos. Además, el tamaño de la estampa deberá ser acorde a nuestra contextura. Si medimos hasta 1,60, la calza debería tener un estampado pequeño; si la altura es entre 1,61 y 1,70, el estampado mediano es ideal; y si superamos esa altura, un estampado grande será la mejor opción.

Contexto

En general, las calzas se suelen asociar con ámbitos menos formales, más creativos y no tan estructurados. Por este motivo, más allá de elegir las más sentadoras según nuestro estilo y nuestro tipo de cuerpo, es importante tener en cuenta dónde usaremos esta prenda para que nos permita optimizar la imagen y que el look que los demás perciban no actúe en contra de la percepción que tengan de nosotras.

Cómo combinarlas

Las combinaciones son múltiples. Pueden ir acompañadas de minifaldas, shorts, vestidos cortos y remeras largas.

Si las acompañamos de prendas superiores más largas, se recomienda que éstas terminen como máximo a mitad de muslo y no más allá de esta zona porque el efecto visual que tendrá es el de acortar demasiado las prendas y alargar el torso, por lo que no contribuye a una imagen equilibrada.

También debemos considerar que las calzas son de distinto largo, las que más estilizan la zona de las piernas son las más largas.

Podemos complementarlas con chatitas, botinetas y con tacos, de acuerdo a la ocasión y el momento del día.