Para un buen maquillaje, hay que saber los secretos de las maquilladoras profesionales. Aquí… ¡te los contamos todos!

El maquillaje es la suma de pequeños detalles que se adaptan al gusto y personalidad de cada mujer. Destacar las zonas que más favorecen y minimizar las imperfecciones es la clave a tener en cuenta.

La piel: Debe verse del mismo tono que el resto del cuerpo. No necesariamente todas las mujeres necesitan aplicar base en el rostro, algunas usan sólo corrector y logran un look muy natural.

Las cejas: Constituyen el marco de los ojos y definen la expresión de la mirada. Deben estar siempre prolijamente depiladas y pueden maquillarse sutilmente en caso de que no estén demasiado pobladas ni definidas.

Los ojos: Lo ideal es que el maquillaje destaque e ilumine la mirada, más allá del color de las sombras. Con un delineado prolijo, siguiendo la forma de los ojos, se logra resaltarla aún más. Infaltable la máscara de pestañas, para que las alargue y separe sin dejar grumos ni pegoteo.

El rubor: Tiene tres funciones muy importantes a la hora de maquillarse: dar forma, color y luz al rostro. Con un tono arena o marrón claro se pueden destacar los pómulos y definir el contorno de la cara. Un toque de naranja claro, durazno o rosado, le imprime a las mejillas un toque de salud. Con el rubor también se logra destacar la luz en la parte central del óvalo. Lo ideal es no cargar demasiado la brocha con el producto. Y si se usa en crema, aplicar con la yema de los dedos.

Labios: Definir el contorno de los labios, aunque no se esté acostumbrada a maquillarlos ni resaltarlos demasiado, colabora a definir el maquillaje y darle un aspecto terminado y prolijo. Para esto, se puede utilizar un delineador del mismo tono que el labial o usar un pincel para labios, para que los bordes y las comisuras se destaquen y completen el look diurno o nocturno.