Sabemos que los niños poseen una cantidad infinita de energía, por lo que conseguir que se duerman temprano es una tarea titánica, sin embargo, establecerles una rutina y hacer que las respeten va más allá de inculcarles disciplina, pues este hábito les traerá muchos beneficios. Un buen descanso provocará en ellos una buena concentración y estarán menos irritables

Una investigación de la Universidad de Auburn en Estados Unidos asegura que los horarios de sueño irregulares son más perjudiciales entre más pequeño sea el niño. Según el estudio las horas más saludables para acostar a los pequeños son entre las 18:00 y las 21:00 horas.

Al parecer suena exagerado mandar a los niños a dormir antes de que se oculte el sol, pero según este análisis los pequeños entre 7 y 11 años que participaron en el sondeo y que se fueron a descansar una hora más temprano de lo habitual estuvieron más alertas en las horas escolares y tuvieron menos cambios emocionales negativos.

Mientras que los menores de 18 meses que durmieron antes de las 22:00 tuvieron un mejor desarrollo en su funciones motoras, su lenguaje y en la forma en que se relacionaban con las personas a su alrededor.

Está comprobado que el sueño en los niños ayuda a ejercitar y desarrollar la memoria, pues no se trata de un proceso de desconexión sino de uno activo que es fundamental para el desarrollo de los menores.

Todas las madres queremos lo mejor para nuestros hijos de acuerdo a sus necesidades, lo mejor siempre es consultar con el pediatra y analizar con él los requerimeintos de nuestro pequeño.

Si deseas cambiar la rutina de tu pequeño y que duerma mejor, lo mejor es que comiences por hacerlo de manera gradual hasta formarle el hábito. Así, tanto tú como él no resentirán el cambio.

¿Qué opinas sobre este estudio, estás de acuerdo?