Los Roques es un archipiélago de Venezuela, situado en el Mar Caribe, que está compuesto por cincuenta islas distintas sumamente paradisíacas.

La más importante es la isla Gran Roque, la única que cuenta con aeropuerto y posee población estable. Gran Roque además es un parque nacional. La mayoría de las calles son de arena, por lo que sus habitantes suelen caminar descalzos. Las casas y posadas exhiben sus llamativos colores imprimiéndole a la isla un ambiente de pura alegría. El mar está bien cerca del pueblo, uno puede estar paseando, darse un chapuzón en las aguas cristalinas y seguir con su paseo.

Algo que no debe dejar de hacer en el Gran Roque es subir al faro que domina toda la isla. Es una caminata corta y no demasiado empinada que se puede hacer en menos de treinta minutos. La vista que se tiene desde el tope es realmente espectacular.

La noche aquí tiene sus encantos. Las puestas de sol en los Roques tienden a ser espectaculares. ¿Y qué tal tomarse una bebida en la noche, en un puf sobre la playa, bajo la luz de los faroles? Imperdible….

Desde Gran Roque se pueden tomar diferentes embarcaciones hasta otras islas y cayos, como las islas Francisquí o Crasquí. El pequeño cayo de Rasquí, muy cerca del Gran Roque, es como una isla privada que permite hospedaje a muy pocas personas. Por su parte, el Cayo de Agua, está prácticamente desierto, lo que lo convierte en un paraíso terrenal.

Como es de esperar, el mayor atractivo de Los Roques es la gran extensión de mar verdoso y turquesa, y sus platas de arenas finas. Un paisaje extraordinario para cualquier visitante.

Además, es un lugar de ensueño para los amantes del buceo, el windsurf y la pesca.

¿El platillo por excelencia? La deliciosa langosta que no puedes dejar de probar.