A poco más de un mes de cumplir los cincuenta, Demi Moore parece una chica de treinta. ¿Cómo hace para conservar la frescura de la juventud? En esta nota, te contamos sus secretos mejor guardados.

Entrenamiento full time: La actriz lleva adelante una rutina diaria que incluye ejercicios con pesas y pilates. Además, toma clases de yoga y kick boxing dos veces a la semana. Su cuerpo parece el de una adolescente. Sin embargo Demi confesó que, en el último tiempo, se ha relajado un poco con sus “obsesiones estéticas”, para darle un buen ejemplo a sus hijas y, de hecho, encontró que le gusta más ver su cuerpo con “ciertas redondeces”.

No a las cirugías: Aunque las malas lenguas dicen que ha entrado varias veces al quirófano, ella lo niega rotundamente. “Es imposible que eso te haga feliz. Aunque, claro, el día que me mire al espejo y me entren ganas de llorar, quizás me vuelva más flexible. De momento, prefiero ser una mujer fabulosa con mi edad que verme haciendo de todo para parecer treintañera desesperadamente”, declaró recientemente ante la prensa.

Big Secret: Aunque parezca increíble, Demi se somete a un tratamiento te belleza con sanguijuelas. Si, ¡Sanguijuelas! Al parecer, estos horrendos bichos, además de chupar la sangre, hacen milagros en la piel, dándole un aspecto mucho más fresco. “Cuando te muerden, dejan en tu sangre una enzima que, aunque te hace sangrar un poco, te hace sentir muy bien porque limpia tu sangre de las toxinas”, contó la actriz. Y agregó: “Las ves cómo absorben tu sangre y se van poniendo gordas y más gordas hasta que, una vez emborrachadas, se caen redondas, como un borracho se cae en la puerta de un bar”.