SOPHIA

Sophia Loren es una mujer con todas las letras. Nació en Italia y siempre supo que quería ser actriz. No solo lo consiguió, sino que además, se convirtió en una verdadera leyenda de Hollywood. Tiene más de cincuenta premios en su haber, incluyendo dos Óscar y un BAFTA.

Dueña de una belleza increíble, supo cómo mantenerse hasta el día de hoy. Con 78 años, es una de las más destacadas representantes de cine clásico de Hollywood y está espléndida. Por eso, estuvimos investigando y encontramos algunos de sus secretos de belleza mejor guardados.

Cuerpo: Muchos dicen que su gran amigo el cirujano Ivo Pitanguy, considerado el mejor del mundo, tiene mucho que ver en el increíble aspecto de la actriz. Ella dice que el secreto de su eterna belleza es la disciplina, la vida sana y dormir mucho, acostándose siempre antes de las doce de la noche. Nos cuesta creer que no se haya hecho ningún retoque, pero no hay indicios que lo confirmen.

Cabello: Para la actriz, el secreto está en encontrar el corte adecuado. Eso hace la diferencia entre un pelo común y una mujer con el corte perfecto.

Piel: Sophia no se preocupa tanto por las arrugas, pues no dejan de ser inevitables. Pero ella siempre se preocupó por cuidar la piel de su rostro para llegar a la madurez con una piel saludable. Para ello, se limpia y se hidrata el cutis dos veces al día. Hacer ejercicio y tener buenos hábitos de vida también son fundamentales para conservar una buena piel.

Make up: Tras pasar por las manos de montones de maquilladores profesionales, hoy no deja que nadie la maquille, ya que nadie conoce su rostro mejor que ella. Sus básicos de maquillaje son: base pulida con una esponja de maquillaje, polvos para quitar brillos, delineador, sombra y máscara para realzar sus espectaculares ojos. Para los labios, Sofía encontró una barra ideal entre rosada y beige de la que se compró todas las existentes (no sabemos si aún le quedará alguna).

Dieta: Como buena italiana, en su dieta no falta la pasta al medio día con tomate y aceite. Para la noche, prefiere una cena ligera. Su mejor secreto es tomar mucha agua y no picotear entre las comidas.

Ejercicio: Siempre se negó a hacer footing, algo que vio hacer a las neoyorkinas y que ella aseguraba que jamás imitaría. Su rutina de ejercicios consiste en andar, hacer estiramientos y ejercicios para puntos problemáticos.

Big Secret: En su libro, Confidencias de Mujer. Una mirada sobre la belleza, que escribió a los cincuenta años, Sophia cuenta su gran secreto: “la belleza depende de cualidades que están al alcance de todas las mujeres: encanto, calidez, sabiduría e imaginación. A diferencia de la belleza juvenil, la belleza madura es más consciente y sofisticada, requiere esfuerzo pero también es más rica y compleja. Nada hace más bella a una mujer que su creencia de que lo es”.