Descubre los secretos más útiles para decidir tu maquillaje de todos los días.

Piel hidratada y limpia. El paso cero antes del maquillaje es tener el rostro limpio y suficientemente hidratado. Asegúrate de usar a diario un gel o tónico de limpieza suave. Una crema de hidratación poderosa (quizás con componentes relacionados con el agua) será tu mejor aliada antes de salir de tu casa por la mañana.

La piel lista. El primer paso del maquillaje diario es una base que dé un color uniforme a la cara y al cuello. Una vez aplicada, se procede a la aplicación de nuestros aliados para cubrir imperfecciones, como los correctores de ojeras. Finalmente, podremos aplicar el rubor, siempre desde debajo del pómulo con un movimiento ascendente.

Toques finales. Una vez maquillada la piel, los ojos serán los protagonistas. Delineador negro combinado con una sombra de tono piel puede ser una buena combinación para cualquier día. Los labios pueden tener más color, aunque se recomiendo lucir colores suaves ya que colores fuertes como el marrón oscuro o el violeta cuadran más con la noche.