Un vestido negro es un acierto para cualquier ocasión. Y, aunque parece ser una salida fácil, puedes darle un toque original con tu maquillaje. Aquí te mostramos dos excelentes opciones.

Smokey eyes

Los smokey eyes u ojos ahumados son la última moda en maquillaje de noche. Consiste en un delineado profundo combinado con sombras de ojos aplicadas con efecto difuminado en el párpado móvil hacia el párpado fijo (de ello deriva su nombre “ojos ahumados”) y un último toque de dos capas de máscara de pestañas.

Si bien el original se suele realizar con sombra negra, puedes aplicar la técnica con otros colores como la gama de los dorados, azul francia o púrpuras, que también quedan muy bellos y le dan un atractivo especial a los ojos. Todo dependerá de los otros accesorios con los que combines tu vestido negro.

Como los smokey eyes apuntan a destacar la mirada, lo correcto es que el resto del maquillaje sea lo más discreto y natural posible. Base ligera, corrector, polvo, rubor y un brillo de labios en tonos nude, melocotón o rosa. Evita las barras de labios de colores intensos con este maquillaje de ojos, pues ellos son los que tienen el protagonismo.

Labial rojo

Si en vez de destacar la mirada quieres que el centro de atención sean tus labios, pues entonces deberás recurrir al uso del clásico lápiz labial. ¡Y qué mejor que el audaz labial rojo! Vestido negro y labial rojo es sinónimo a estrella de cine.

Al igual que en el caso anterior, recuerda que menos es más: si usas lápiz labial de color intenso, trata que el maquillaje de tus ojos sea lo más light posible. Lo ideal es limitarse al delineador y unas intensas capas de máscara de pestañas, sin olvidarnos, claro, de la base, el corrector y algo de rubor.

¿Con cuál te quedas?