PADRES

Enterarte de que tu hija, la que va al colegio secundario y te pide permiso para salir de fiesta los sábados por la noche está embarazada, puede ser unos de los shocks más grandes que tengas que pasar en tu vida. Pero todo tiene solución, y no eres la única mamá del mundo que se encuentra en esta inesperada circunstancia.

¡Socorro, seré abuela joven!

Que tu hija te diga que está embarazada y serás abuela puede ser la mejor noticia del mundo… en otras circunstancias, pero no cuando ella tiene alrededor de 15 años.

Piensa que tu hija debe estar aterrorizada, también es muy difícil para ella. Esto no significa que tengas que hacer de cuenta que todo va bien, intenta respirar hondo antes de hablar con ella y háblale con calma y transmitiéndole tu amor y apoyo. Entendemos que no es fácil medir las palabras en ese momento, tal vez podrías decir algo de lo que luego te arrepentirás. 

Trata de evitar los sermones, no hables del futuro ni de las cosas que no podrá hacer o se perderá, no añadas más emociones negativas que solo dejarán en ella una huella de frustración y la sensación de que te ha decepcionado como hija. Porque luego llevará esa carga por el resto de su vida, lo que además puede contribuir a que se sienta desvalorizada.

Tu enojo es sincero, pero también tu amor de madre

Es normal que te sientas enojada con semejante noticia, pero aun así continúas siendo su madre y es importante que ella reciba tu apoyo, que sienta que estás a su lado y que la ayudarás a afrontar la situación. Es mejor estar a su lado y no en la acera de en frente como su enemiga. Si tu hija no puede apoyarse o confiar en ti en un momento como éste, ¿entonces en quién lo hará?

Si desconoces si tu hija tiene pareja, pregúntale con tacto y diplomacia quién es el padre del niño, y no le hagas reproches. Quizá el padre todavía no se haya enterado.

También pregúntale qué es lo que desea hacer, no la obligues a que tome la decisión que tú tomarías en su lugar. Lo que le sucede es muy importante como para que otra persona decida por ella; de ser así podría ser algo que no te perdonará nunca.

Es sano y una decisión inteligente que busques ayuda profesional, es una buena forma de obtener diferentes puntos de vista de cómo afrontar la situación por parte de alguien que no está involucrado en el tema, que puede ser más objetivo y ver cosas que ustedes dos no están en condiciones de entender en este momento.

Hay muchas cosas por decidir, resolver y acerca de lo que reflexionar, pero en compañía de la familia es más fácil. Permítete llorar y permíteselo a ella también, no olvides que sigue siendo una adolescente además de tu hija, y que tanto su cuerpo como su mente estarán más revolucionados de lo que ya lo están en esa etapa.