RECETA

La pizza es sin duda una de las comidas preferidas a la hora de festejar algo o relajarse con la familia o amigos, y sus versiones reducidas son un éxito en las celebraciones. Si no podemos caer en la tentación con la frecuencia que nos gustaría, podemos recurrir a una receta más saludable como estas mini pizzas de calabacín.

El calabacín es una hortaliza muy versátil que en este caso nos sirve como base perfecta para coronar con salsa de tomate, mozzarella y un toque de orégano y albahaca, los ingredientes más clásicos de la pizza. Se podría enriquecer con un poco de jamón o incluso añadiendo un champiñón laminado. ¡Toma nota!

¿Qué se necesita? 1-2 calabacines, salsa de tomate espesa, queso mozzarella fresco u otro tipo para gratinar (puede ser versión light), albahaca, orégano, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.

¿Cómo se prepara? Lavar y secar bien los calabacines. Con la ayuda de un buen cuchillo o mandolina, cortar en rodajas de no más de un centímetro de grosor.

Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén o plancha antiadherente y dorar los calabacines por ambas caras, cuidando que nos queden al dente, no muy blandas. Retirar.

Cubrir cada porción con salsa de tomate, un poco de queso rallado o picado, y coronar con albahaca y orégano al gusto. Gratinar en el horno o en el microondas antes de servir y sazonar con un golpe de pimienta negra. ¡A comer!