Hace ya unos años que la ropa para niños se inspira en la de los adultos. Y, aunque muchas veces nos parece adorable ver a los peques con vestimentas de grandes, lo cierto es que muchas veces no es lo mejor para ellos.

Es el caso del pequeño hijo de Rachel Zoe, quien ha sufrido un síndrome de estilismo recargado, producto de los gustos de su madre.

Ella, como buena asesora de imagen, siempre aparece genial. Esta vez se la vio con un trajecito negro combinado con una remera a rayas, sombrero y cartera en mano.

Sin embargo, Rachel eligió para su hijo unas prendas súper fashionistas, pero muy incómodas. Camperita de cuero, botas, cinturón y el sombrero como toque final. Aunque está muy lindo, seguramente no debe haber durado ni media hora así de alineado.

¿Tú qué opinas sobre vestir a los niños como adultos?