La hermosa modelo Miranda Kerr, figura de una de las mayores marcas de lencería de Estados Unidos y pareja del exitoso actor Orlando Bloom, ha confesado su gran debilidad: el pollo frito.

“Intento comer sano y tengo cuidado con mi dieta, pero no siempre. Hay veces que me como un pedazo de pollo frito. Es mi gran debilidad y no hay nada de malo en ello”, fueron los dichos que la modelo brindó a un periodista durante una entrevista para una conocida revista estadounidense.

Y al parecer, Miranda suele salirse de su dieta para darse un gustito con su comida favorita, aunque después tenga que reforzarla. Según comentó, vale la pena hacer un pequeño esfuerzo para poder probar un delicioso pollo crocante. Además, dice hacerlo ella mismo en su propia casa.