motivos-por-los-que-hay-cada-vez-mas-parejas-que-no-quieren-tener-hijos

Por diversos motivos que aluden tanto a la crisis económica como a un cambio en las prioridades de ciertos matrimonios, la tasa de natalidad ha descendido en Occidente de forma considerable durante los últimos años.

Seguro que tú conoces a una pareja no desea tener hijos, quizá tú misma seas una de esas personas que ha decidido seguir adelante solo con tu pareja, debido en parte a alguno de los siguientes motivos por los que cada vez hay más parejas que no quieren tener hijos.

Miedo

“No quiero que mis hijos vivan en un hogar roto en caso de haber un divorcio”, “No me gustaría que mis hijos sufrieran en el colegio como me ocurrió a mí”, “No quiero…”, “Me da miedo…”.

Tomar la decisión de no tener hijos por miedo a repetir ciertos comportamientos de tus padres, basándote en suposiciones, te limita por completo. Por otra parte, también es bastante usual que una pareja tenga hijos precisamente para colmar en él sus insatisfacciones o criar a una copia de sí mismos que consiga cumplir los sueños que ellos no alcanzaron, lo cual es también bastante discutible.

Situación económica

La crisis económica ha transformado por completo las tendencias de pareja y natalidad, existiendo cientos de personas que vuelven a su país de origen con la mente en otros asuntos. Al mismo tiempo, otros tantos deciden romper con lo establecido para buscarse la vida allá donde existan mejores oportunidades.

Para los que se mantienen en su lugar de origen, la incertidumbre laboral, una actual situación de desempleo o un sueldo algo irregular, llevan a muchas parejas a reconsiderar el tener hijos, un deseo que a veces se escapa a las posibilidades económicas de muchas parejas.

Libertad femenina

Desde los años 80, el progreso de la mujer en términos laborales y económicos ha hecho que las mujeres posterguen el proyecto de ser madres. Esta tendencia también se ha traducido en el sacrificio de ser madre en pos de una mayor evolución personal y profesional, algo que sucede especialmente en grandes urbes donde las oportunidades laborales son más frecuentes y la tendencia “hombre trabajador, ama de casa” se ha visto prácticamente erradicada.

Visión negativa (para unos) o realista (para otros)

Cambio climático, crisis económica, aumento de enfermedades como el cáncer o el alzheimer… el mundo es visto por muchas personas como un lugar en el que tener hijos conllevaría exponerlos a un destino poco esperanzador. Un pensamiento inconsciente (y quizá algo irracional según qué casos) pero que es motivo suficiente para apoyar todos esos otros motivos por los que una pareja decide no tener hijos. En otros casos, la posibilidad de enfermedades hereditarias es otro de los miedos comunes que impiden la gestación.

Sociedad inquieta

La sociedad está cada vez más expuesta a un constante movimiento que impide el momento de tener hijos. Maridos que están constantemente viajando por negocios, mujeres que trabajan en otra ciudad, matrimonios que se propusieron visitar parte del mundo sin cargar cochecitos a cuestas… situaciones en las que un hijo no encaja.

Mundo superpoblado

La superpoblación es otro de los motivos que lleva a muchas personas a concienciarse de la idea de no tener hijos cuando otros niños mueren de hambre en un mundo cuyos principales problemas sociales y ecológicos proceden, casualmente, del aumento de población. En estas situaciones ciertas parejas se decantan por la posibilidad de adoptar, contribuyendo a un mundo desigual al que sumar un hijo no beneficia ni a la humanidad ni, seguramente, tampoco a ellos.

¿Tú qué opinas sobre este debate?