La musaka es un plato típico de los Balcanes y de Medio Oriente y está hecho a base de berenjenas.

La versión griega es la más conocida internacionalmente y consiste en un pastel de varias capas que incluye carne picada de cordero, berenjenas en rebanadas, tomates y salsa blanca.

Existen variaciones en la receta básica, a veces sin salsa, a veces con otros vegetales. La más común en Grecia puede incluir calabacines, patatas o champiñones además de berenjena. Incluso hay una versión para Cuaresma que omite la carne y la salsa, basándose sólo en vegetales, tomate y migajas de pan.

Este delicioso plato es ideal para las épocas de invierno y, aunque requiere algo de trabajo, también es perfecto para cuando hay muchos comensales.

¡Te dejamos la receta!

Ingredientes: Una berenjena, 250 gramos de carne de cerdo picada, media cebolla, dos o tres tomates, un chorrito de vino blanco, aceite, sal y queso rallado para gratinar. Para la bechamel: Dos vasos de leche, dos cucharadas de harina, dos cucharadas de aceite, dos cucharadas de mantequilla, una pizca de sal, nuez moscada y pimienta negra.

Preparación: Cortar la berenjena en rodajas y la dejar en remojo en agua con sal durante treinta minutos. Mientras tanto, trocear la cebolla y los tomates. Pasada la media hora, freír las berenjenas en aceite bien caliente (si quieres puedes rebozarlas en harina). Por otra parte, cocinar la cebolla en sartén con un chorrito de aceite, agregar la carne picada, sal y un chorrito de vino. Por último, incorporar los tomates y terminar la cocción.

Para la bechamel: En una sartén echar dos cucharadas de aceite de oliva y dos cucharadas de mantequilla. Una vez que se haya derretido añadir las dos cucharadas de harina y remover enérgicamente con un batidor. Añadir la leche templada poco a poco sin dejar de remover. Salpimentar y agregar una pizca de nuez moscada. Retirar del fuego cuando esté ligeramente espesa.

Para el armado, en una fuente para horno colocar una capa de berenjenas, luego una de carne, otra de berenjenas y nuevamente una de carne. Terminar con la salsa blanca por encima y abundante queso rallado. Llevar a horno fuerte durante 15 o 20 minutos para que gratine y servir caliente.