Situado en la pequeña localidad holandesa de Sluis, en la región de Zelanada, una zona fronteriza a Bélgica, Oud Slouis está considerado como mejor restaurant de Holanda.

Su historia comenzó hace unos cuarenta años, cuando el matrimonio formado por An y Ronnie Herman se hicieron cargo del entonces café con peluquería, propiedad de los padre de An. Ronnie Herman se ocupó de la cocina, y aprovechando la cercanía del Mar del Norte, se especializo en la cocina de mar.

Sergio, su hijo, quien creció dentro de este ambiente culinario rodeado de maravillosos sabores y aromas, decidió estudiar gastronomía y meterse en el negocio familiar. Su talento pronto salió a la luz y su padre creyó que él debía hacerse cargo del restaurante.

Y así fue, en 1992 Sergio Herman tomó el mando de Oud Slouis y lo convirtió en uno de los mejores restaurantes del mundo. El lugar fue reformado y redecorado en un sencillo estilo minimalista en blanco y negro, con una cocina a la vista del público a través de un amplio ventanal de vidrio. De las antiguas instalaciones conserva aún unas curiosas pinturas en el techo, realizadas por su abuelo.

Pero vamos a lo más importante: la comida. El estilo de Herman está basado en la tradicional cocina francesa, pero con toques españoles, italianos y japoneses. La carta cambia muy frecuentemente, pero siempre tiene como protagonistas a los mismos ingredientes, productos que provienen del Mar del Norte y la rica huerta de la zona: brotes de lúpulo, ostras, cigalas, rodaballo y pichón.

El resultado son unos platos híper sofisticados, sumamente rigurosos y, por sobre todo, extremadamente deliciosos. Se puede pedir de entrada, por ejemplo, una original pastilla helada de wasabi, sake y lima, para seguir con un aperitivo a base de barquillo de calabaza con helado de gorgonzola, esfera de foie  gras y manzana verde. Entre los platillos principales se destacan el cangrejo sobre brioche con emulsión de ostras; el tartar de cigalas a las hierbas con yuzu (cítrico japonés) y pastilla de aceite de oliva virgen; y el rodaballo con vieiras marinadas, endibias, calabaza, manzana y un aire de mantequilla noisette.

Sin duda, Oud Slouis es un restaurant imperdible para todos aquellos amantes del buen comer, que tengan la oportunidad de pisar suelo holandés.