¿Cómo podemos saber si somos padres demasiado protectores de nuestros hijos? ¿Qué consecuencias puede tener en ellos? Siempre queremos lo mejor para ellos y muchas veces creemos que poner límites, ayudarlos en todo y estar atentos a cada movimiento es lo mejor para su desarrollo pero no es así. El error es parte de la vida y por eso hay que dejar que se equivoquen.

Tener el control de la situación. Esperar siempre evitar los conflictos o resolverlos por ellos es uno de los rasgos más sobresalientes de estos casos. Además, hay ciertas características que los hijos de padres sobreprotectores desarrollan. Por eso, es importante ser conscientes que podemos perjudicarlos convirtiéndolos en niños:

  • Inseguros y miedosos
  • Poco adaptables a situaciones nuevas
  • Solitarios
  • Faltos de dependencia en relación a otros niños de su misma edad
  • Solo realizan actividades si alguien los ayuda o lo exigen con malas actitudes (gritos y berrinches)
  • Demandantes
  • Faltos de iniciativa

Trata de prestar atención y preguntarte antes de hacer algo: ¿Le corresponde a él o a mí? ¿lo puede hacer solo? y ¿es una excepción que lo ayude o una generalidad?