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¿Te pesas en la balanza y sientes que no te está diciendo la cifra correcta? Por supuesto que a la mayoría de nosotras nos gustaría que se trate de que la balanza está dañada y no que estamos excedidas de peso. Pero tenemos motivos reales para sospechar que tu balanza puede estar equivocada.

Te pesas en días diferentes cada semana

De acuerdo a estudios, no pesamos lo mismo todos los días de la semana. En general somos mucho más pesadas el lunes (por todo lo que comemos el fin de semana) y más livianas el viernes. Así que para poder controlar tu peso de forma efectiva, pésate siempre el mismo día de la semana.

Calculas mal el peso de tu ropa

A menos que te estés pesando completamente desnuda, puedes estar atribuyéndole menos peso del que deberías a la ropa. Dependiendo de la época del año, los hombres pueden restar hasta 1 kilo de peso por su ropa, y las mujeres hasta 700 gramos en promedio.

No tomas en cuenta la ganancia de músculo

Probablemente ya sepas que el músculo es más denso que la grasa. De hecho, ocupa solo un tercio de espacio. Así que si inicias una rutina de entrenamiento de fuerza, el número de la balanza podría no moverse, pero aun así podrías perder varios centímetros y disminuir una talla o dos en la ropa.

Acabas de beber agua

¿Sabías que beber medio litro de agua se puede traducir en alrededor de 1 kilo de peso?  Si te pesas poco después de beber una botella de agua, puede que no te guste lo que ves, pero recuerda que es solo una ganancia temporal.

Te pesas después de una intensa sesión de ejercicios

Por otro lado, si te pesas después de una clase de ejercicio intenso, tu peso podría ser menor de lo habitual debido a la pérdida de líquidos. Así que si te pesas después de hacer mucho ejercicio, añade mentalmente uno o dos kilos más.

Estás estreñida

Esta quizá sea una de las razones que jamás se te hubiera ocurrido: estar estreñida por un par de días puede añadir entre 1/2 y 2 kilos a tu peso normal. Quizá sea mejor esperar a regularizarte para pesarte.

Si desconfías de la balanza puedes estar en lo cierto, como lo prueban estas razones por las que tu balanza puede estar equivocada.