PESTAÑAS

Además de resaltar nuestra mirada, las pestañas cumplen un papel muy importante, ya que son vitales para la protección de los ojos. Por ello, debemos prestarles especial cuidado y siempre que las maquillemos, antes de irnos a dormir, debemos retirar el maquillaje para que puedan descansar.

La máscara de pestañas, también llamada rímel (en honor a su creador Eugene Rimmel), es un aliado indispensable del make up femenino. De la misma manera que el labial, complementa perfectamente el look que queremos darle a nuestro rostro.

Pero las pestañas no son todas iguales y, por lo tanto, la máscara que utilizamos tampoco debe serlo. Solo es cuestión de estar atentas y elegir la que mejor se adapte a nosotras: con cepillos curvos para pestañas rizadas por más tiempo, o que definan, alarguen u otorguen más volumen.

Como cada máscara es para un tipo de pestañas en particular, todo dependerá de la forma de éstas.

Pestañas cortas: Lo ideal es una máscara con un cepillo flexible que las separe, expanda y dé volumen. Esto permite que las pestañas se alarguen unos milímetros más.

Pestañas finas: Se recomienda una máscara que gradúe la intensidad de las pestañas para darles el volumen deseado según la ocasión. Este tipo de rimel hace que las pestañas finas parezcan más gruesas y espesas.

Pestañas Rectas (que requieren un efecto rizado): Se requiere una máscara que otorgue volumen. De esta manera, la mirada se vuelve más atractiva ya que los ojos parecen más grandes.

Pestañas gruesas: Lo ideal es una máscara cuyo cepillo se incline 45° para que las pestañas luzcan más definidas y alargadas.