No por nada ves a las chicas en las películas comiendo helado cuando están deprimidas. La tristeza no te pide helado, pero sí hace que lo dulce sepa mejor. Esa fue la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la universidad de Cornell.

Encuestaron a 509 personas que asistieron a juegos de hockey a lo largo de una temporada. Los investigadores medían como el resultado del juego afectaba la forma en la que los fans percibían el sabor de dos tipos de helado. Uno era sabor pretzel y caramelo, y el otro un sorbete de lima limón.

Cuando su equipo ganaba y los fans estaban contentos, lo dulce les sabía más dulce, pero cuando perdían y estaban tristes lo amargo les sabía más amargo. Por esto, cuando las personas estaban contentas le daban mejor calificación al sorbete de limón, pero preferían el caramelo si se sentían tristes.

Cuando estás triste buscas helado o algo dulce y delicioso, porque estás buscando comida que no sepa feo por culpa de tu humor.

Y nosotras que pensábamos que era sólo por tradición.