Ideales para la hora del té o para acompañar el café. Estos caramelos son súper fáciles de hacer, pero sobre todo, muy ricos. ¡Te volverán adicta!

¿Qué se necesita? Un litro de leche, 125 gramos de glucosa, 500 gramos de azúcar y 200 gramos de chocolate semiamargo.

¿Cómo se preparan? Poner en una cacerola, preferentemente de cobre, todos los ingredientes juntos con el chocolate rallado. Mezclar y llevar a fuego mediano revolviendo continuamente con cuchara de madera hasta el punto de bolita firme. Retirar del fuego y volcar en un molde rectangular de 20 x 30 centímetros enmantecado. Llevar a heladera. Cuando esté sólido, cortar los cubos de caramelo y envolver cada uno en papel manteca para que no se peguen. ¿Viste lo fáciles que son?